La potencia de jugar futbol a los 30 años y más: historias de mujeres

Por: Fernanda López

¿Alguna vez pensaste que como ya tienes 30 años o 30 y cachito ya estás muy grande para jugar futbol? Si respondiste que sí, no eres la única que lo ha pensado y es que el futbol profesional y sus instituciones nos han vendido la idea de que este es un deporte sólo para las más jóvenes y que si ya rebasas el tercer piso ya no eres apta ni para comenzar a practicarlo ni para seguir jugando. Nada más falso que esto ¿pero por qué lo creemos?

Tal vez porque hemos tomado únicamente como referencia las trayectorias de las personas futbolistas profesionales, quienes se retiran a los 35 años en promedio. En el futbol varonil, son contados los casos como el de Cristiano Ronaldo quien a sus 40 años sigue disputando partidos o el de Lionel Messi a sus 38, lo que genera interrogantes sobre si el derroche económico que estas figuras sostienen es lo que ha prolongado su retiro y es que es importante decir que a estos niveles en muchos casos la decisión de seguir jugando o no, no es únicamente de las personas futbolistas.

En el futbol femenil, reconocemos la trayectoria de figuras como Marta Vieira da Silva, máxima goleadora de la selección de Brasil con 116 goles, quien dijo adiós a las canchas a sus 38 años, al igual que Megan Rapinoe, la futbolista estadounidense que disputó cuatro copas mundiales femeninas y ganó dos (Canadá 2015 y Francia 2019). En México, Desirée Monsiváis anunció su retiro a los 36 años, con una trayectoria de 134 goles en la Liga MX femenil; lo que casi nadie sabe, es que ella debutó en esta Liga a sus 30 años de edad en el año de 2017 con el equipo de Rayadas de Monterrey. Y es que en el caso de Desirée, en nuestro país antes de este año no existía una liga profesional donde desarrollarse por lo que su trayectoria previa se consolidó en el futbol internacional.


Estas historias de vida, sumado a datos como los que la reportera Mac Reséndiz de ESPN, señala sobre la Liga MX femenil donde “un poco menos del 12 por ciento de jugadoras tiene 30 años o más”, impacta sin duda en el imaginario de posibilidades de quienes tenemos interés ya sea de practicarlo por primera vez a esta edad o pensamos   en retomarlo, ya que son muy escasos los referentes profesionales de quienes a estas edades continúan jugándolo. Es por esto que en este artículo, queremos invitarte a dejar por un momento de lado los parámetros de edad del futbol profesional, y llevarte a conocer otras historias, ya que somos muchas las que en nuestros 30 y más este deporte nos sigue llenando de potencia para vivir la vida.

Jugar para sanar, empezar a los 30

Mi linaje familiar no es futbolero, ni mucho menos deportista pero lo que sí tengo integrado en mi ADN es la carga genética de la diabetes. Antes de los 30, en las profundidades de mi ser existía la creencia de que practicar deportes no era lo mío. Lo intentaba y lo dejaba a los dos segundos. Lo mío, lo mío era ver el fut, ser aficionada. Desafortunada o afortunadamente (todavía no sé como verlo) la herencia familiar, más mi vida sedentaria y la mala alimentación me llevaron a que días antes de mi cumpleaños 29 me diagnosticaran con prediabetes.

Lloré porque sentí era una sentencia muy temprana pero que a la vez la médica me decía estaba a tiempo de revertir. Así, semanas antes de mis 30, saliendo de trabajar vi un grupito de personas pateando una pelota y recibiendo consejos de lo que parecía un coach, me acerqué y en efecto eran clases, para mi sorpresa, había otra chica jugando por lo que me animé a comenzar a practicar.

Sin duda esa decisión se ha convertido en un antes y un después en mi vida, trayendo mucha satisfacción, porque además de que mi salud física mejoró bastante mi salud emocional también. De algún modo al ser principiante me alegro todo el tiempo de las pequeñas cosas que logro hacer y antes no podía. No obstante, no diré que todo ha sido fácil, la curva de aprendizaje, también me ha llevado a enfrentar mi propio juicio de adulta que es pesado, sumado a los comentarios a mi alrededor (no recomiendo comenzar a jugar en equipos mixtos, donde recibí burlas de hombres sobre mi inexperiencia y no era seleccionada para jugar partidos).

Lo que más me ha sorprendido es que ser futbolista ha eliminado mi creencia de que no nací para el deporte, porque creo que lo único que necesitaba era practicar algo que me gustara. Y como aficionada también siento que crecí, ahora veo el futbol de una manera más real y menos romántica, más como un duelo deportivo de alto rendimiento y menos como un espectáculo, más como una inspiración de vida.

-Fer Pez

Retomar el juego a los 30, un nuevo inicio

Entrar a los 30 ha sido un reinicio, un nuevo nacimiento, pero con la ventaja de que ya aprendí cosas. La vida es tan fascinante que te da la posibilidad de experimentar nuevamente cosas que ya viviste pero ahora desde otros lugares. Una de esas experiencias ha sido el volver a jugar fútbol.

Yo entrené en la prepa hace ya muchos años, pero quien en realidad me enseñó a jugar fue mi papá de niña cuando armó su equipo de fut. Mi padre falleció en la pandemia y el regreso a las canchas ha sido volver a tenerlo cerca, es sorprendente darme cuenta que todo lo que me enseñó sigue aquí, que sé cómo patear un balón y que en la memoria muscular brotan sus enseñanzas. Pareciera que la frontera del tiempo desaparece, el pasado y el presente convergen.

Hoy entreno con mujeres como un regalo que no sabía que necesitaba, porque aunque en la prepa pertenecía al equipo femenil pensaba y me sentía diferente. En ese tiempo jugaba al fútbol sintiendo de pronto que era un niño y ahora juego al fútbol sintiéndome mujer, pero además una mujer fuerte.

También me doy cuenta que el cuerpo es poderosísimo y a diferencia de los veintes, ahora he tenido que ponerle más atención. Tomo vitaminas, voy al médico y soy cuidadosa con los ejercicios, porque de repente la rodilla ya te duele o eres más propensa a resfriarte. En definitiva mi cuerpo está cambiando, está envejeciendo y reconocer sus cambios y acompañarlos amorosamente creo que también es una enseñanza muy linda.

-Sol

Jugar reconectando con mi yo chiquita

Para mí una de las potencias de jugar futbol a los treintas es que me permite reconectar con la Dany chiquita a la que le gustaba mucho jugar. Ya que muchas veces en la adultez ya no se tiene tan presente esa posibilidad del juego y lo que implica, que es darle rienda suelta a la creatividad, compartir con las amigas, la emoción de tocar el balón por diversión más allá de ganar, experimentar y reír un rato; con el futbol puedo seguir haciéndolo y me parece maravilloso. 


Es un deporte que ha estado presente durante toda mi vida, y ahora en la vida adulta me permite crear una especie de burbujita donde puedo vivir el momento presente y olvidarme de todo a mi alrededor por un rato, ya sea que haya tenido una semana pesada o esté del peor ánimo posible. También últimamente el fut me ha permitido prestarle más atención a mi cuerpo, por ejemplo después de los partidos que termino muy cansada logro identificar cuales son las partes de mi cuerpo que más atención necesitan, y eso me ha hecho cuidar mi cuerpo de otras formas, desde calentar, cuidar mis movimientos y estar más atenta a ellos es para mí es algo valioso de jugar a esta edad.

Por último, los 30 me han permitido conectar con otras morras de formas diferentes a cuando convives en una fiesta o saliendo a comer, ya que pertenecer a un equipo propicia una forma de conocernos muy linda, parece hasta poético el pensar en cómo pasarle un balón a cierta compañera, o estar al pendiente de si alguna ya esta cansada, y es muy particular la intimidad que se crea cuando te comparten que no están al cien por ciento porque están menstruando. Todo esto en su conjunto es una forma muy particular de conectar entre amigas o mujeres que de otras maneras y en otros espacios no existe y en definitiva construir en colectivo es una potencia del fut a esta edad.

-Dany Gus


Si te sentiste identificada o te dieron ganas de comenzar a jugar no dudes en escribirnos a nuestras redes sociales o a l3trasyg0les@gmail.com, podemos recomendarte a detalle lugares en donde comenzar tu práctica. Como viste son muchos los beneficios que puedes encontrar jugando futbol a los 30 y más, lo importante es atrevernos a construir nuestras propias historias deportivas más allá de los tiempos que las instituciones intenten marcarnos, somos muchas ya haciéndolo ¿te animas a entrarle al juego?


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